Archivo diario: 16 febrero, 2010

Manifestación de comunidades Mapuche y pescadores artesanales contra el ducto de Celco en Valdivia

Plaza de la República (frente a Intendencia Regional)

Miércoles 17 de febrero. 11 Hrs, Valdivia

Dirigentes de organizaciones de pescadores artesanales, mapuche lafkenche, agricultores y grupos ciudadanos se reunirán desde las 11 hrs en la Plaza de la República de Valdivia, de este miércoles 17, para manifestarse en contra del proyecto del ducto al mar de la planta de celulosa.

En la actividad entregarán una carta al Intendente Regional, Alejandro Larsen, donde argumentan su rechazo de este proyecto que deberá ser votado por la Comisión Regional del Medio Ambiente la próxima semana.

La carta, que se acompaña de un disco, con la información elaborada por estas organizaciones, también será entregada a los miembros de la Corema de los Ríos que integran el Intendente, los gobernadores provinciales, los Seremis, directores regionales de servicios y cuatro consejeros regionales.

La Conama envío el pasado viernes 12 el Informe Consolidado Final del Proyecto a todos los servicios públicos que evalúan este proyecto y que deberá ser visado hasta el viernes 19. Según se ha informado la votación podría ocurrir el lunes 22 de febrero.

Las organizaciones consideran inválido el estudio y cuestionan los antecedentes que la empresa presentó en el Estudio de Impacto Ambiental. También reclaman la vulneración de los derechos de las comunidades indígenas de la zona, ya que no se hicieron procesos de consulta y participación como exige el Convenio 169, vigente en Chile desde septiembre de 2009.

Comité de Defensa del Mar.

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Muerte y Desaparición Forzada en la Araucanía: Una Aproximación Étnica

Muerte y Desaparición Forzada en la Araucanía: Una Aproximación Étnica

Efectos psicosociales e interpretación sociocultural de la represión política vivida por los familiares de detenidos-desaparecidos y ejecutados mapunches y no-mapunches.
IX Región. Chile. (1973-90)
CAPITULO 1
Consideraciones sobre el proceso represivo chileno
El contexto sociopolítico obligado de este estudio lo constituye el proceso represivo implementado durante el último gobierno militar en Chile entre 1973 y 1991.
1. Coyuntura global.
La represión política desde el Estado en América Latina ha provenido fundamentalmente de los regímenes militares, que han constituido un fenómeno multidimensional en los últimos treinta años. Decimos que es un fenómeno multidimensional dado que tiene componentes políticos, económicos y culturales, involucrando al conjunto de las personas, sectores y grupos que constituyen las sociedades. Se constatan, desde los años 50, varios regímenes militares prolongados: en Paraguay más de 40 años, en Brasil por casi 20 años, en Argentina se sucedieron varios gobiernos militares desde los 70 hasta mediados de los 80, Uruguay vive bajo gobierno militar entre los 70 y los 80, y Chile durante 17 años.
Para ciertos sectores sociales los regímenes militares expresan un tipo de reacción institucionalizada que los sectores socioeconómicos recurrentes en el poder, con ayuda y participación de las Fuerzas Armadas, implementan para reprimir y/o detener los movimientos sociales y políticos emergentes desde los sectores populares cuando éstos, con orientaciones cuestionadoras de los poderes establecidos, exigen crecientes reformas sociales y cambios profundos en lo económico y político. Desde otras ópticas los regímenes militares se conciben como una respuesta social necesaria para controlar el caos social que suponen programas de honda transformación de las estructuras sociales demandadas por sectores reivindicativos.
El proceso represivo vivido en Chile no escapa a esta doble lectura. En este primer capítulo no se pretende hacer un análisis sociopolítico del gobierno militar sino caracterizar el contexto al que responden tanto las conductas represoras como las defensivas o victimadas. Aunque el equipo investigador adscribe a la denominada “cultura de los Derechos Humanos” y observa, por tanto, de modo crítico los comportamientos de atropello a los Derechos Humanos, se intenta en este estudio mantener la actitud científica especificando, por un lado, la perspectiva teórica y metodológica y el sistema de valores que la sustenta y, por otro, respetando las distintas posiciones de los sujetos con los que se trabaja y/o se lleva a cabo el proceso de conocer.
2. El contexto represivo particular.
En Chile se produjo en los meses siguientes al golpe de Estado la instauración de un clima de miedo que, bajo la consigna de ‘Quien nada hace, nada teme’, perseguía la inmovilización del cuerpo social, evitando la respuesta ante las constantes violaciones de los derechos humanos.
Guerra Psicológica (I). Plan Z.
(1)Existían unos tres mil partidarios del gobierno de la Unidad Popular entrenados por centenares de asesores cubanos en diferentes puntos del país, cuya primera acción era realizar una operación fulminante de exterminio de cientos de empresarios, oficiales del ejército y líderes políticos de la derecha con sus familias e hijos, como paso previo a la instauración de la República Revolucionaria Chilena.
(2) Connotados médicos de izquierdas fueron detenidos, acusados de colaborar al Plan Z sustrayendo medicamentos y material quirúrgico para hospitales de campaña. También habrían penetrado en el país armas y combustible.
(3) Se sugería que el propio presidente Allende podía dirigir la operación.
Durante los primeros meses de la dictadura miles de personas fueron detenidas y centenares desaparecieron, constando como única acusación estar vinculadas a ese inexistente Plan Z. El entonces director del Mercurio reconoció en 1993 que nunca tuvo evidencias de que tal plan existiera.

La Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación calificó un total de 2298 víctimas (muertos y desaparecidos y/o ejecutadas sumariamente) y la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación 899, lo que da un total de 3197. Esta cifra se desglosa en 2.095 muertos y 1103 desaparecidos(3) (4). Teniendo en cuenta las limitaciones con las que se reconoce que trabajó y el carácter rural de buena parte de los desaparecidos, puede estimarse el número real en al menos un tercio más, lo que alcanzaría una cifra de alrededor de 5000 personas. En la primera etapa de la dictadura la represión política es masiva e indiscriminada: 60-70.000 detenidos durante períodos de más de 24 horas sin posibilidades de recurso de amparo, miles de refugiados en embajadas, numerosas masacres en diferentes puntos del país. La aparición de cadáveres no identificados – brutalmente torturados -, las ejecuciones sumarias, los Consejos de Guerra sin defensa posible, etc., crean la imagen social de una autoridad omnipotente y omnipresente frente a la cual no hay ninguna posibilidad de ocultarse o escapar. En un país de alrededor de once millones de habitantes, uno de cada dos mil chilenos fue víctima de desaparición o ejecución, y uno de cada cien víctima directa de detención, tortura o exilio. Detrás de cada víctima directa hay un grupo familiar y una red de amigos, vecinos y conocidos que resultan también afectados. A ello se añadió un clima de terror colectivo, con la militarización de gran parte de las empresas, despidos laborales y exoneraciones, allanamientos de casas, presiones y una manipulación informativa constante a través del control directo de los medios de comunicación por personal del Ejército. Es así como se difunde rápida y nítidamente el mensaje paralizante del miedo.

El Gobierno de la Junta Militar asumió todos los poderes del Estado bajo un Estado de Guerra no declarado oficialmente, pero omnipresente en la vida real. Para algunos autores, no asumir desde el principio ese estado de guerra planteado desde el poder ha sido la principal razón de la debacle política y psicosocial que supuso la Dictadura, las violaciones a los Derechos Humanos y el desmantelamiento, en pocos meses, de todos los partidos de izquierda.

Chile en general y la región de la Araucanía en particular, vivieron en los años siguientes al golpe de Estado una época de terror colectivo cuyas secuelas, más de 20 años después, aún se sienten. Existen diversas revisiones desde el campo de la sociología, la salud mental y los derechos humanos. Destacan muy especialmente los trabajos y recopilaciones publicados por la Comisión Chilena de Derechos Humanos, el CODEPU y el ILAS, a los que puede acudirse para una contextualización más amplia de la represión en el contexto global del Estado.

Guerra Psicológica (II): Operativos militares desmesurados
Asociado al ‘Plan Z’, se magnificaron los choques entre carabineros (*) y grupos o personas en que hubiera algún disparo, desencadenándose -a raíz de ello- espectaculares operativos por tierra y aire, con centenares de soldados que sembraban el terror. Ejemplo significativo es el de las muertes relacionadas con el complejo forestal y maderero Panguipulli, empresa colectivizada emblemática del anterior gobierno por su tamaño y eficiencia económica. El mismo día del golpe militar, en la comunidad de Neltume, un pequeño grupo de obreros del complejo maderero intenta convencer a los carabineros del retén local de que les entreguen sus armas reglamentarias y se unan a ellos para defender el gobierno constitucional, siendo repelidos con disparos. Al día siguiente toda la zona es ocupada militarmente, recogiendo la prensa que se persiguen “grupos terroristas” fuertemente armados que siembran el terror en la zona. En el operativo se detiene, se tortura brutalmente, se condena en Consejo de Guerra y se fusila, el 3 y 4 de Octubre, a 12 jóvenes pertenecientes al MIR. Una semana más tarde, otro operativo penetra con idéntica excusa en la zona sur del complejo maderero, deteniendo, torturando y asesinando a 17 campesinos – encontrándose sus cadáveres en 1990 en las Fosas de Chihuío -. El 10 de Octubre, otro operativo detiene a 15 personas en el sector de Liquiñe, que son ejecutadas de forma colectiva en el puente Toltén, lanzándose sus cadáveres al río.
El Comité para la Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) tardó cerca de 2 años, tras la reinstauración de la democracia parlamentaria, en recopilar la información sobre estas masacres, por el terror y el miedo que aún existe entre los habitantes de la zona de Neltume, que se negaban a hablar sobre lo ocurrido. Las noticias sobre los estudiantes y campesinos muertos alimentan la idea falsa previa de que en la zona habría grupos terroristas armados.
3. El proceso de amedrentamiento colectivo
Existe en Chile una 'historia no oficial' de masacres que se inicia con la propia campaña de Conquista y Pacificación de la Araucanía (1860-1883) y prosigue en la represión sangrienta en oficinas salitreras, en organizaciones obreras y sindicales, en sectores campesinos apenas organizados, etc. La matanza de la Escuela Santa María de Iquique, en 1907, es la que más hondo impacto ha causado por generaciones, tanto dentro como fuera del país. A ello deben añadirse las prácticas tradicionalmente violentas de la policía civil y uniformada. Como ha señalado Elisabeth Lira(7), estos antecedentes constituyen elementos simbólicos colectivos que van creando un clima social en el que se internaliza la creencia de que ninguna transformación es posible sin pagar un costo desmesurado por ella. Tras cada intento de cambio social existe una masacre y un gran retroceso del movimiento social. En consecuencia, el proceso de guerra psicológica contra el gobierno que tiene lugar en los años de la Unidad Popular, y las políticas diseñadas destinadas al amedrentamiento colectivo tras el golpe militar, no hacen sino despertar sentimientos que se han venido repitiendo históricamente y que están presentes en la conciencia colectiva de la población. Con el correr de los años las organizaciones resurgen y los conflictos reaparecen - puesto que los problemas que los originaron no fueron resueltos -, pero el miedo va quedando en la población.
Guerra Psicológica (III): Supuestos enfrentamientos y depuraciones internas. Estrategia diseñada desde la DINA bajo el nombre de Operación Colombo, según los documentos encontrados, años después, en poder del agente Enrique Arancibia.
1. En abril de 1975 aparecen en diferentes puntos de la ciudad de Buenos Aires cadáveres mutilados, carbonizados o irreconocibles, con cédulas de identidad correspondientes a militantes del Partido Comunista Chileno o el MIR, junto con inscripciones en las que se afirmaba que habían sido ejecutados ‘por traidores’. Estos hallazgos son recogidos por la prensa chilena en grandes titulares. Los familiares que viajan a Argentina denuncian que se trata de falsos cadáveres. Posteriormente se comprueba que se trata de mendigos argentinos, suministrados por los servicios de seguridad de aquel país.
2. La prensa chilena difunde, a lo largo de Junio de 1975, noticias sobre grupos de cerca de 2.000 guerrilleros que se estarían adiestrando en la zona de Tucumán, Argentina. En las noticias se afirma que se han detenido a algunos guerrilleros y que corresponden a ‘elementos’ dados por desaparecidos, que eran buscados por sus familiares y reclamados por organismos internacionales de Derechos Humanos.
3. El 15 de Julio aparece en Argentina una revista llamada LEA, hasta entonces inédita y que jamás volvería a aparecer. En portada titula ‘La “Vendetta” Chilena’ y, citando un desconocido cable procedente de Ciudad de México, afirma que 60 extremistas chilenos han sido eliminados en los últimos meses por el propio partido en un programa de depuración política desarrollado en toda América y Europa. Adjunta una lista, en orden alfabético, con 60 nombres de ejecutados. Otro semanario fantasma, “O día”, aparece en Brasil con un artículo de fondo que señala que extremistas del MIR están muriendo en sangrientas luchas internas en Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá, México y Francia, y añade una nueva lista, en orden alfabético, de ejecutados.
De acuerdo a lo consignado por el informe Rettig (Raúl Rettig es el nombre del destacado jurista chileno que presidió la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación), podrían distinguirse al menos tres etapas en el proceso represivo vivido por Chile entre el golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 y la reinstauración de una democracia de corte parlamentario en Marzo de 1990:
1. Septiembre - Diciembre 1973. En este período se consolida el Régimen Militar, siendo el principal objetivo de las Fuerzas Armadas conseguir un control absoluto del país en el menor tiempo posible, minimizando el riesgo de encontrar una resistencia armada organizada. Los Intendentes de cada provincia se convierten en Responsables de Zona de Emergencia y Jueces Militares con el poder de ratificar sentencias de muerte dictadas por Cortes Marciales. La Comisión de Inteligencia Nacional se creó en Noviembre de 1973, intensificándose a partir de su creación las violaciones a los Derechos Humanos. El denominado Plan Z es la principal operación de Guerra Psicológica implementada desde la CIN (ver cuadro: Guerra Psicológica I ). Los operativos militares a gran escala fueron el segundo modelo utilizado (ver cuadro: Guerra Psicológica II ).
2. Enero 1974 - Agosto 1977. Cada uno de los cuerpos de las Fuerzas Armadas tenía su propia oficina de contrainsurgencia. La principal, la CIN, se convierte en la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en un Decreto de Junio de 1974. Dentro de su estructura se crea la Oficina de Guerra Psicológica, en la que trabajan psiquiatras y psicólogos en el diseño de las operaciones de propaganda destinadas a mantener el clima de amedrentamiento. Aunque algunas de éstas son desenmascaradas, es siempre en medios de comunicación minoritarios que no compensan el efecto que se ha provocado en la colectividad. El más representativo es quizás el llamado Caso de los 119 u Operación Colombo, que difundió la prensa durante buena parte de 1975(9) (ver cuadro: Guerra Psicológica III ).
En este período la represión se va haciendo más encubierta y selectiva, dirigida contra personas consideradas políticamente peligrosas. La información en los medios de comunicación es cuidadosamente dosificada y dirigida desde la DINA (ver cuadro Guerra Psicológica IV ). Se inicia un actuar silencioso cuyo principal ejemplo es la política de detenidos-desaparecidos.
3. Septiembre 1977 - Marzo 1990. Aparece una tímida respuesta popular al régimen y signos de rearticulación de pequeños grupos armados de resistencia (Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Frente Patriótico Manuel Rodríguez - brazo armado del PC chileno -, Movimiento Lautaro, etc.). Se crea la Central Nacional de Información (CNI) a partir de la DINA, cuyo trabajo en los primeros años se orienta más a política de inteligencia que a represión. Los métodos de desaparición selectiva no dejan de producirse, aunque en menor proporción. Desde un punto de vista social, empieza una respuesta popular a pequeña escala con el surgimiento de algunas Agrupaciones de familiares (1977) y ya más abiertamente, a mediados de los ochenta, con las caceroladas y las jornadas de 'no hacer': no salir de casa, no hacer compras, no hacer trámites, no enviar los niños a la escuela... Se generan fenómenos de contra-respuesta masiva al terror. Entre 1983 y 1985 las protestas y demostraciones de repulsa al régimen se hacen públicas y notorias, lo que también sirvió de excusa para reactivar las acciones represivas por parte de las Fuerzas Armadas..
Dentro de este esquema global, el proceso represivo fue distinto en cada región del país. La historia completa aún está por escribirse. El informe de la Comisión Rettig es apenas una visión global. Tal vez el mejor estudio regional disponible hasta el momento es el que realizó el CODEPU en la provincia de Valdivia(10). En él se describen algunos de los operativos realizados en la región (ver cuadro: Guerra Psicológica II). En todos ellos hay, según los autores, una serie de elementos comunes que nos interesa destacar:
r) En todos los operativos hay connivencia entre Carabineros y Militares. No sólo intercambian información y prisioneros, sino que algunas de las operaciones son realizadas conjuntamente.
s) En todos los casos hay un participación directa de civiles que identifican a la personas a detener, interrogar o ejecutar. Se vinculan con antiguos dueños de fundo o propietarios de establecimientos comerciales locales, quienes no sólo prestan camionetas para movilizarse o llevar a los detenidos, sino que directamente señalan a los carabineros las personas a detener.
Guerra Psicológica (IV): Difusión en prensa de noticias falsas
A través de los medios de comunicación, la Oficina de Operaciones Psicológicas de la DINA realizó un trabajo de guerra psicosocial sistemático. Estos son algunos ejemplos que ayudan a comprender este modo de influencia social:
1. El 5 de Junio de 1975 se encuentra el cadáver del capitán Osvaldo Heyder. La prensa difundió que se trataba de una acción terrorista. Le siguió una sucesión de noticias sobre grupos de extremistas capturados, involucrados en el asesinato, que culminaron en el titular de “La Tercera” el 13 de Junio de 1975: ‘Ejército guerrillero forman contra Chile’, en el que se habla que a partir de la investigación del caso se ha descubierto que hay más de 2.000 extremistas recibiendo adiestramiento militar en la zona Argentina de Tucumán. Hay antecedentes de prensa que señalan que la muerte se debió en realidad a razones sentimentales.8
2. En la noche del 5 de Noviembre de 1988, tras una fuerte explosión cercana a una torre de energía eléctrica en el cerro Ñielol de Temuco, se encuentran los cadáveres mutilados de Araceli Romo y Pablo Vergara, militantes del MIR. La prensa difunde que murieron al colocar una bomba. Los grupos de Derechos Humanos evidenciaron numerosas incoherencias en la versión oficial: Las piernas de Araceli no mostraban lesiones de bomba pero desde la cintura para arriba no quedaba nada del cuerpo, lo cual es imposible suponiendo que el artefacto explotara mientras ella estaba agachada manipulándolo; Araceli vestía zapatos de tacón, impropios para una misión así; las cédulas de identidad estaban intactas pese a que los cuerpos estaban destrozados; los estopines eléctricos y detonadores encontrados no servían para ese tipo de acción; y se usó TNT del que sólo disponía el ejército.
3. La prensa difundió periódicamente falsas noticias, que corrían entre los familiares, sobre la ubicación hipotética de los desaparecidos. Se habló sucesivamente de zonas de Argentina, de puntos de la cordillera y, desde 1983 en adelante, periódicamente se sugería que existía una isla al sur de Chiloé donde -según algunos- habría un centro de detención clandestino y -según otros- se habrían escondido centenares de desaparecidos. En los últimos años se difundían noticias sobre vagabundos que habían perdido la memoria y no sabían regresar a sus casas. Estas noticias quebraban la acción de las agrupaciones de familiares, haciéndoles pasar constantemente de la esperanza a la desesperación.
c) No se observa que hubiera un beneficio directo para estos civiles implicados. Ninguno de los ejecutados era directamente poseedor de tierras o bienes, sino trabajadores del complejo maderero. Durante bastantes años se mantuvo la estatización del complejo y luego se procedió a privatizar por venta. Las motivaciones de estos civiles, por tanto, serían la afinidad ideológica con el régimen, el convencimiento de que era necesaria una 'depuración social' y de que era correcto colaborar en ello.
4. Justificación de la política de detenidos-desaparecidos.
Se habla de un detenido-desaparecido cuando ante una detención arbitraria, la familia acude a preguntar y se le responde o bien que nunca fue detenido o bien que ya fue puesto en libertad y no se halla en el recinto. A partir de ese instante la persona deja de existir, no consta en ninguna parte: está detenido-desaparecido y la familia no puede hacer ya nada ante ese muro oficial.
La política de detenidos-desaparecidos forma parte de una estrategia de inteligencia militar con seis fines:
  • a. Eliminar personas que por razones políticas o coyunturales resultan incómodas.
  • b. No dejar evidencias públicas del terror. No hay testimonios que la historia pueda utilizar, ni que puedan ser usados internacionalmente en contra del régimen. Se intenta preservar la imagen externa.
  • c. Evitar que los muertos se conviertan en símbolos sociales y políticos.
  • d. Evitar los funerales, que podrían constituirse en actos de toma de conciencia social, de repulsa o de resistencia.
  • e. Provocar confusión entre los familiares impidiendo que puedan reclamar a las personas detenidas. Al no estar oficialmente detenidas quedan en esta situación por tiempo indefinido, facilitando que se hagan interrogatorios prolongados y tortura.
  • f. Crear una impresión de indefensión y, consecuentemente, un clima de miedo que frene la respuesta de la comunidad y de otros posibles activistas políticos.
Estos son algunos de los aspectos que intentamos comprender en este libro a través del estudio de las perspectivas locales.

Notas

•Pacos = Carabineros= Policía

3. Informe de la Comisión Oficial Verdad y Reconciliación. Tomos I, II y III. Ministerio del Interior. Santiago. 1991.

4. Ahumada, E.; Atria, R. y cols.: “Chile: la memoria prohibida.” Colección Testimonio. Pehuén Editores. Santiago. 1989.

7. Lira E. “Psicología del miedo y conducta colectiva en Chile”. (En Martín Baró (ed). Psicología social de la guerra. UCA Editores. San Salvador. 1991. pp 175-196)

9. CODEPU-DIT-T.: “La gran mentira. El caso de las ‘Listas de los 119’. Aproximaciones a la Guerra Psicológica de la Dictadura Chilena (1973-1990).” Serie Verdad y Justicia. Vol 4. CODEPU. Santiago. 1994.

10. CODEPU.: “Chile, recuerdos de la Guerra: Valdivia, Neltume, Chihuío, Liquiñe”. Serie Verdad y Justicia. Vol 2. CODEPU-Emisión. Santiago. 1994

Citar como: Durán Pérez, Teresa et al. Muerte y Desaparición Forzada en la Araucanía: Una Aproximación Étnica KO’AGA ROÑE’ETA se.x (2000) – http://www.derechos.org/koaga/x/mapuches/

FUente: http://www.derechos.org/koaga/x/mapuches/1.html

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Sobre la detencion de peñis y burdo montaje con testigo protegido que no sabe leer/escribir . Comunicado y los hechos

Lof Muko de Lautaro

Lunes 15 de febrero de 2010


enviado por Pais Mapuche

Los hechos:

Nuevo detenido por presunta participación en acciones contra fundos de Lautaro y Vilcun

viernes 12 de febrero

En prisión preventiva e investigado por ley terrorista quedó un comunero de Lautaro detenido por la PDI de Valdivia en la zona limítrofe de la comuna de Curarrehue y que era buscado por su presunta participación en acciones contra los fundos Brasil de Vilcún y San Leandro de Lautaro .

En tanto, un segundo comunero, Job Abraham Morales Ñirripil quedó en libertad, ignorándose su condición procesal. Esto, pues en su caso hubo una audiencia reservada donde se impidió el acceso a sus familiares y a los medios de comunicación.

El Ministerio Público, por medio del fiscal Omar Mérida, inició una investigación a Jorge Eduardo Cayupán Ñirripil de 20 años de edad, por acciones contra el fundo Brasil bajo las acusaciones de “incendio terrorista, incendio frustrado de dos tractores y dos bodegas, además de incendio a una bodega con un generador en su interior y robo con intimidación”.

Todos estos hechos habrían sido perpetrados el 11 de septiembre de 2009 en el fundo Brasil de la comuna de Vilcún, propiedad de la latifundista Elsa Fernández Diez.

La jueza, Alejandra García Bocaz, aplicó la medida cautelar de prisión preventiva al peñi, encarcelándolo en Temuco por los 4 meses de plazo para el cierre de la investigación.

Además autorizó su traslado a Lautaro donde en el Juzgado de Garantía fue incorporado en la investigación que se desarrolla tras el ataque que el 12 de enero de 2009 afectó el fundo San Leandro del agricultor Pablo Heardener.

Segundo detenido queda en libertad

El segundo detenido, Job Abraham Morales Ñirripil, quien fue detenido con Cayupán Ñirripil, fue también presentado ante la jueza. Pero la audiencia fue decretada reservada a petición del Ministerio Público.

Esto, pues su condición invoca artículos de la ley que sanciona conductas terroristas, lo que fue atendido por la magistrada ordenando la salida de la sala de los familiares del detenido, de los representantes de los medios de comunicación y prohibiendo difundir su identidad o rostro.

Lo anterior, pese a que posteriormente el joven de 26 años recuperó su libertad, sin que se haya logrado precisar su condición procesal.

***************************

Comunicado

A nuestro Pueblo Mapuche, a la opinión pública chilena y extranjera, que Lof Muko de Lautaro denuncia lo siguiente:

- Que este jueves 11 de febrero en la localidad de Reaigulil, Curarrehue, fueron detenido Jorge Cayupan y Job Morales.

- Nuestros peñi al momento de ser detenido fueron golpeado, torturado psicológicamente y así también queriéndolos sobornar para que culpasen a otros peñi.

- Están siendo acusado por incendio al fundo San Leandro, fundo Brasil y otros cargos.

- A través de montajes y usando testigo protegido, donde unos de los testigo no sabe leer ni escribir ( 2ª básico) donde firma un papel donde culpa a nuestros peñi.

- Con estas pruebas e invocando la ley antiterrorista, uno de ellos fue encarcelado en la cárcel de Temuco sin poder defenderse ya que están usando testigo protegido.

- Una vez más está en evidencia los métodos que utiliza la policía de investigaciones para lograr obtener información, avalado por este estado asesino, represivo y racista.

“Pero las rejas solo detendrán mi cuerpo, pero mi espíritu, mi alma están libres y luchan día día”

Por nuestro pueblo nación mapuche Por nuestra autonomía

Libertad a los presos políticos mapuche

Marichiweu



http://www.fuente: hommodolars.org

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Comunicado de Pablo Carvajal a 6 días de la revocación del “arresto domiciliario” y posterior entrego.

Comunicado de Pablo Carvajal a 6 días de la revocación del “arresto domiciliario” y posterior entrego.

Pablo C.

Martes 16 de febrero de 2010

Compas:

La inestabilidad en mi situación, desde el 21 de enero a la fecha, me había impedido terminar una carta de información respecto a mi estado… Hice varios borradores en casa, que no me convencieron para “publicarlos” y finalmente, no pude concretar nada, por la esperada y casi obvia reacción de la mafia judicial-política de este país.

No espero nada de ellxs, mucho menos justicia, porque viniendo de parte del poder, encuentro estúpida aquella posición. Sólo tengo paciencia y acumulo fuerzas pa’ cuando salga a la lleka.

Después de la sorpresiva decisión del octavo juzgado de garantía de Santiago, de dejarme en “libertad”, con arresto domiciliario completo… luego de 3 audiencias anteriores, idénticas en argumentación por parte de la fiscalía/ministerio público, y que siempre, las 3 veces dieron como resultado la negativa a nuestra “libertad”, y que por parte de la “defensa” fueron desmentidos en las 3 ocasiones. (Nótese que los argumentos de la fiscalía son los mismos que en el de la audiencia de formalización, el 3 de septiembre…) Dieron como resultado mi libertad. Mi posición fue de cautela y expectación con respecto a lo que se vendría después de este “beneficio”; revocación de la decisión… Otro montaje… Alguna artimaña de la desesperada justicia/policía por encontrar “culpables” ante la inevitable guerra social.

Pasaron 11 días (casi) en los cuales se armó el poderío de influencias y maquinaciones, que dieron el resultado más obvio y por supuesto, como es ya costumbre del poder; contradictorio y en evidente estado de desesperación…la corte de apelaciones con su leal y consecuente apoyo a la “justicia”…se limitó a responder el alegato con un simple “revocado el beneficio”… Emitiendo una orden de detención, que me mandaba de vuelta al centro de exterminio santiago 1. (Me produce asco el modus operandi de todo lo anterior, si lo explico, es para un mayor entendimiento/aprendizaje, jamás como una “denuncia victimizadora”).

Mi posición/decisión de entregarme, ante el fallo del poder judicial, fue difícil y en equilibrio con lo que creo, quiero y siento. “Obedeciendo” absolutamente a nadie más que a mí mismx, y a mis convicciones/ideas. Siento que la solidaridad es preciso hacerla acción, en todo orden y posibilidad a nuestro alcance para el impacto/golpe con lo impuesto.

Entiendo, y de ahí mi decisión, que una alternativa distinta a la que tomé hubiese traído consecuencias, que están claras y asumidas, pero que en este caso, hubiesen traído resultados ajenos y no individuales como producto de mi decisión.

Creo que es preciso ser contextual, pero jamás “adaptándose” al medio/entorno que se presente.

Ahora me encuentro “bien”, ya que después del tiempo “anterior” conviviendo en este entorno, aprendí las tretas de este lugar y en estos momentos estoy en el mismo módulo y celda que la vez anterior, lo que es “ventajoso” por múltiples aspectos. Aquí los secuestrados me recibieron excelente, encontrándome en las mismas condiciones que la vez pasada.

Respecto al proceso, solo queda esperar resultados. No espero justicia ni una resolución ventajosa por parte del aparato estatal, porque para mí la justicia en estos momentos de la vida, se encuentra en unas vacaciones indeterminadas (o quizás está secuestrada…) siendo esta reemplazada por la usurpadora y nauseabunda ley ¿qué se puede esperar? Ja,ja,ja.

En esta carta traté de ser conciso y claro, evitando alivianarles el asqueroso trabajo a lxs bastardas sostenedorxs de toda esta “realidad”.

Un abrazo apretado y libertario a todxs lxs individualidades que de una u otra forma se han hecho presentes y que me ayudan a mantener mi moral en la cúspide de mis fuerzas. Digno y fuerte!

Cariños shorisxs!

Sólo el miedo es una derrota!

Módulo 34, C.D.P. Santiago 1

http://www.fuente: hommodolars.org

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