NOSOTR@S L@S SIN TIERRA

                                                                                            Escrito por Amandrilao

 

Guadalupe, una conocida, que padecía para ese entonces de cáncer terminal (de quien desconozco si sigue aún viva o está enterrada ya bajo tierra) me señaló una vez que pensar consistía en extraer, analizar, interpretar, comparar y sintetizar la información.

 

Cinco pasos que trato de utilizar para pensar sobre La Tierra en el sentido más amplio ( término que todavía me parece lejano y quizás un poco ambiguo). Y es que aún siendo parte del “planeta tierra”, siendo “terrícola”, habiendo nacido en un territorio, creo desconocer muchísimo sobre ella.

 

Contradicciones que surgen de la warria mew y es que somos tantos los que crecimos entre cementos y semáforos, cementos y milikos feos, cementos y soledades.

 

La ciudad, inhóspito albergue de los marginados del estado, cuna traicionera llena de imposiciones y cárceles ideológicas, pareciera ser la contra parte de un mundo para muchos negado: Aquí me imagino a Heidy (esa rubia medio rosada que de ser real nos habría colonizado en mala) saltando entre conejos gordos , entre pastos frondosos lleno de margaritas y vacas felices.

 

De niña, para mí, eso era la tierra, un lugar soñado, utópico, como el “nunca jamás” al que sólo podía aspirar si me portaba bien, me lavaba los dientes y estudiaba mucho.

 

Hoy, y a pesar de que estudié mucho, “la tierra” tal y como me enseñaron que era, dista de ser el “American Dream” como nos impone yankeelandia, si no que es tanto más real y quizás por ello más lejana (¿o sea quizás más cercana?).

 

Esa tierra por la cual antepasados (y tantos personajes del presente) luchan en estos lugares no es solo tierra si no que es mucho más que “tan sólo eso”. Acá es más que vida, más que madre, más que espíritu. No es sólo casa ni solo dónde generas tu alimento. No es tierra porque sea “propiedad privada”.

 

Muchos no lo entienden (o no lo quieren ni conviene entender) así. Y la privatizan, la expropian, la contaminan y explotan…y mientras pasa todo eso, nosotros los “mitad soldados ideológicos del neoliberalismo” no nos sentimos convocados en la medida que más nos vemos rodeados de “desarrollo”, cemento, tecnologías y entretenimiento.

 

“Y el tema de tierras que sea asunto del que sea vea afectado…”

 

No sabemos eso sí que aquí, sí o sí, con las forestales, hidroeléctricas, mineras estamos todos afectados, sin diferencias de género, clases sociales, ideologías y tantos “peros” que por lo general nos separan del otro.

 

Guadalupe me dijo también que “la tierra” es cuestión de vida, pero también de muerte. Trato de comprender , aún, la dimensión de sus palabras. Y trato de pensar en ello.

 

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